Eventos Culturales: una buena alternativa para fidelizar clientes exigentes.

Organizar eventos no siempre es fácil. Siempre se busca sorprender y sobre todo que la gente disfrute. Cuando se trata de organizar eventos especiales para nuestros clientes, hay que intentar buscar algo diferente y que a la vez que ayude a crear una buena imagen de marca. Pero ¿cómo hacerlo?

Muchas veces organizamos actividades para fidelizar a nuestros clientes. Pero dependiendo del perfil con el que trabajemos, debemos adaptarnos. Esto supone muchas veces segmentar y, por lo tanto, reducir el alcance de las acciones. Organizar eventos culturales  para empresas se está convirtiendo en una alternativa muy solicitada y no es para menos, los resultados están siendo excelentes y gusta a todo tipo de clientes. 

Los eventos de empresa y gestión cultural son acciones totalmente diferentes y con una ventaja añadida y muy importante: no hay que crear todo el evento, sino trabajar a partir de uno existente. Podemos aprovechar eventos culturales ya existentes como visitas privadas a museos, exposiciones temporales o acudir a óperas y espectáculos. También podemos ver la posibilidad de visitar de forma preferente parte de nuestro patrimonio cultural. Por un lado aprovechas un evento preorganizado y por otro les ofreces a tus clientes una experiencia exclusiva. Les transmites la importancia que tienen para la empresa y les ofreces exclusividad. 

Desde ACHE Azafatas colaboramos en este tipo de acciones de forma recurrente y nos encanta ver cómo son acciones que siempre sorprenden a los clientes. Nuestro equipo de azafatas y azafatos acompañan y guían a los clientes consiguiendo generar experiencias únicas y exclusivas. Las azafatas se encargan de cuidar al cliente, asistirle desde la bienvenida hasta la despedida.

Desde acciones locales, a viajes nacionales o incluso internacionales, todos tienen cabida. Y lo más importante, todos alcanzan las expectativas más altas y cumplen objetivos.

¿Y tu, has podido participar en alguna acción cultural? Nos encantaría escuchar tu experiencia!

Tercer artículo finalista Concurso Halloween ACHE Azafatas

¿Me das otro regalito? Es que tengo dos nietos…”

Esta frase y su variante “¿Cuántos regalitos me das si me llevo dos?” es de las que más se repiten cuando regalo algo en las promociones. La gente le suele echar mucho morro y encima de que regalas algo, te piden que les des ración doble. Pues bien, vosotras ceñiros a lo que os diga la agencia. Si os piden más de lo que debéis dar, explicar educadamente que no podéis, que la oferta no es esa. Aunque penséis que no pasada nada por dar algo más a un cliente, no sabéis con quien estáis tratando cuando trabajáis. Imaginaros que viene un representante de la marca y le decís que le dais dos regalos por un paquete de lo que estéis vendiendo cuando solo debéis dar uno. Pues ya la habéis liado. Al representante no le hará ninguna gracia y se lo dirá a la agencia. Y la agencia os llamará la atención. Y todo por una tontería de regalito.

Pensareis que es mucha casualidad. Pues no tanto. En varias ocasiones me ha “visitado” alguien de la marca. Y yo no tenía ni idea de que esa persona es de la marca hasta que se me ha presentado y me ha dicho quien es. Y ahora pienso,… vete tú a saber si no ha venido a verme en alguna ocasión algún comercial de la marca que no se me ha presentado. Puedes sospecharlo, pero nunca lo sabes a ciencia cierta. Yo os pongo en preaviso,… para que no os llevéis sorpresas 😉

 Muchas veces os será difícil lidiar con la gente. Hay personas que se ponen muy pesadas y te chantajean diciéndote “O me das dos o no te compro nada”. Pues chicas, yo que queréis que os diga pero mi trabajo no es regatear con nadie, así que si os regatean es porque no están interesados de verdad en el producto y sí en la chorradita que deis. Y muy posiblemente dejen el producto por ahí tirado llevándose el regalo. Así que si os chantajean, seguid firmes y decid educadamente y con vuestra amplia sonrisa que no podéis hacer otra cosa. Es lo que hay: si lo quieren así bien y si no pues a por otro potencial cliente. Con el tiempo aprenderéis a saber de que “pie cojea” cada cliente y no perderéis tanto en tiempo. Muchos no entienden que tú estas siguiendo unas ordenes, que los regalos que te dan a tí son limitados y que no puedes hacer lo que te de la gana.

Tengo que confesaros que este tipo de personas son las que más me fastidian. Encima de que las regalas algo protestan ¡y les parece poco! Vale que a veces sean chorradas, pero en cualquier otra situación no se les regalaría nada. Que no os coman la moral diciendo “vaya guarrería”. No se a vosotras pero a mí siempre me enseñaron que “a caballo regalado no le mires el diente”.