En el sector hostelería, uno de los aspectos cruciales a la hora de determinar la calidad de un servicio es la acogida que el cliente recibe del personal. Tanto el primer contacto como el último debe ser cordial, amable, agradable y respetuoso.
A pesar de nuestra adaptación y formación específica a los requerimientos concretos del restaurante o local, podemos recomendar unas pautas generales. Estos pasos nos servirán de apoyo a la buena recepción del cliente, ya sea un evento familiar, un desayuno, almuerzo de empresa o cena de gala.
- El horario de apertura será el establecido. No pueden permitirse retrasos o tareas inacabadas, ya que el primer cliente se merece ser atendido también en las mejores condiciones.
- La recepcionista será la persona encargada de atender al cliente en primera instancia. Debe mostrar interés, amabilidad y una educación exquisita en todo momento. Ahh! y cómo no, una gran sonrisa.
- Preguntaremos si tienen reserva. De esta forma sabremos dónde ubicarles y veremos si hay algún comentario a tener en cuenta, (Mesa preferida, cumpleaños, etc)
- Si vemos que es una mesa de 6 y sólo han llegado dos personas, les ofreceremos tomar algo en la barra mientras esperan y marcaremos en el programa/listado de reservas, que se encuentran en la barra. Así cuando llegue el resto les indicaremos que ya han llegado los otros comensales, dónde se encuentran y que cuando quieran pueden pasar a la mesa.
- La recepcionista también acompañará de forma natural a los comensales a su mesa asignada. El lugar que más convenga, ya sea por la opinión del cliente, por comodidad o ligereza del servicio, será decidido por los jefes de rango y/o ayudantes junto con la recepcionista.
- Tal y como indica el protocolo, acomodaremos a las mujeres primero, retirando la silla de forma cortés.
- La experiencia nos permitirá contar con una mayor soltura al seguir un orden al colocar a los clientes, mostrando tacto, destreza y rapidez.
- Entregaremos las cartas y les indicaremos que enseguida acudirá un camarero a atenderles.
- La empatía es otra cualidad valorada para apreciar sentimientos y necesidades en los clientes.
Por último es muy importante que a la salida de los clientes intentemos entablar una conversación y averiguar si la experiencia ha sido de su agrado, qué les ha gustado y qué no, ya que toda esa información servirá para ir mejorando.
Esperamos que os haya parecido completo e interesante. ¿Alguna sugerencia más al respecto?¿Algún dato que creais que se nos ha olvidado? Por favor escribidnos y añadirlos!

