CLAVES PARA LA ACOGIDA DEL CLIENTE EN HOSTELERÍA

En el sector hostelería, uno de los aspectos cruciales a la hora de determinar la calidad de un servicio es la acogida que el cliente recibe del personal. Tanto el primer contacto como el último debe ser cordial, amable, agradable y respetuoso.

A pesar de nuestra adaptación y formación específica a los requerimientos concretos del restaurante o local, podemos recomendar unas pautas generales. Estos pasos nos servirán de apoyo a la buena recepción  del cliente, ya sea un evento familiar, un desayuno, almuerzo de empresa o cena de gala.

  1. El horario de apertura será el establecido. No pueden permitirse retrasos o tareas inacabadas, ya que el primer cliente se merece ser atendido también en las mejores condiciones.
  2. La recepcionista será la persona encargada de atender al cliente en primera instancia. Debe mostrar interés, amabilidad y una educación exquisita en todo momento. Ahh! y cómo no, una gran sonrisa.
  3. Preguntaremos si tienen reserva. De esta forma sabremos dónde ubicarles y veremos si hay algún comentario a tener en cuenta, (Mesa preferida, cumpleaños, etc)
  4. Si vemos que es una mesa de 6 y sólo han llegado dos personas, les ofreceremos tomar algo en la barra mientras esperan y marcaremos en el programa/listado de reservas, que se encuentran en la barra. Así cuando llegue el resto les indicaremos que ya han llegado los otros comensales, dónde se encuentran y que cuando quieran pueden pasar a la mesa.
  5. La recepcionista también acompañará de forma natural a los comensales a su mesa asignada. El lugar que más convenga, ya sea por la opinión del cliente, por comodidad o ligereza del servicio, será decidido por los jefes de rango y/o ayudantes junto con la recepcionista.
  6. Tal y como indica el protocolo, acomodaremos a las mujeres primero, retirando la silla de forma cortés.
  7. La experiencia nos permitirá contar con una mayor soltura al seguir un orden al colocar a los clientes, mostrando tacto, destreza y rapidez.
  8. Entregaremos las cartas y les indicaremos que enseguida acudirá un camarero a atenderles.
  9. La empatía es otra cualidad valorada para apreciar sentimientos y necesidades en los clientes.

Por último es muy importante que a la salida de los clientes intentemos entablar una conversación y averiguar si la experiencia ha sido de su agrado, qué les ha gustado y qué no, ya que toda esa información servirá para ir mejorando.

Esperamos que os haya parecido completo e interesante. ¿Alguna sugerencia más al respecto?¿Algún dato que creais que se nos ha olvidado? Por favor escribidnos y añadirlos!

Imagen